El orgullo de Margaret Thatcher



El pasado viernes un compañero de trabajo utilizó la expresión 'orgullo y satisfacción'  al recibir un nota de agradecimiento de un cliente por su trabajo, por su trabajo bien hecho. 

Caí en la cuenta entonces de que 'orgullo y satisfacción' es lo que principalmente me hace levantarme de la cama por las mañanas y lo que me ayuda a conciliar el sueño por las noches. 

Disfruto de lo que hago, me encanta compartir y contribuir a que mi mundo y el mundo de los que me rodean sea mejor, un poco más habitable, un poco más humano, un poco más rico, con más riqueza 'humana', de la que importa, y un poco menos de la otra, que sólo nos estorba y nos aleja de nosotros mismos hasta que nos resultamos desconocidos de tanto alienarnos. 

Con los años creo haber aprendido a reconocer ese brillo en los ojos cuando las personas conectan con su trabajo, cuando las personas le encuentran un sentido trascendental a lo que hacen, cuando sabes que lo que haces no lo haces por una nómina a final de mes o para conseguir que un puñetero gráfico suba o baje por encima de determinada línea. 

La felicidad es otra cosa. 

La felicidad es disfrutar de lo que haces, sentirte orgulloso de tus logros, de tus esfuerzos, sentirte apasionado para resolver un problema o dar un salto adelante en tu recorrido vital. 

¿Estás orgulloso de lo que haces? ¿Estás orgulloso de tu trabajo? ¿Estás satisfecho con él? 

Entonces eres feliz. 

Comentarios

Entradas populares