Ser un buen jefe no es difícil

Hace unos días Francisco José Martín-Moreno publicó en Linkedin el siguiente mensaje: 

Hace años tuve un gran jefe. Ocupaba posiciones directivas en una gran corporación. Tenía una presión inmensa para el cumplimiento de los objetivos. Jamás trasladaba esa presión al equipo.

Por las mañanas, cuando llegaba a la oficina, te preguntaba de forma sincera:  ¿Qué tal estás? Y escuchaba atentamente. Le interesaba lo que le decías. Recordaba lo que le habías dicho. 

El día 2 de Enero de cada año siempre regalaba un libro a cada persona de su equipo. Un libro particularizado a la personalidad, preocupaciones e intereses que teníamos cada uno. 

- Si habías sido padre ese año... te regalaba algo sobre padres.
- Si tu hobby era recoger setas... te regalaba algo sobre setas.
- Si tu plan era viajar... te regalaba algo sobre tu viaje.

A cada persona un libro diferente. Un libro con significado. Pero, te regalaba algo más. Más que un libro. Más que un curso de formación: Su tiempo y experiencia.

Podías acudir a él si tenías un problema. No te recitaba citas de sabios ni teoría. No te decía palabras vacías. Te hablaba de sus miedos, sus errores, sus aprendizajes, sus esperanzas, su experiencia, su familia, ... De forma sincera y honesta.

En la estantería de casa tengo los libros que me regaló. Un día como hoy ... hace varios años. Un 2 de Enero.

Esta entrada en Linkedin tuvo más de 3.000 'Me gusta' y 220 comentarios. Algo nada despreciable y muy envidiable.

No dudo de que para ser un buen jefe se requieran otras muchas habilidades: planificación, toma de decisiones, visión estratégica, negociación,... pero todas ellas son habilidades con dos características compartidas:

1. Como jefe - como persona - puedes aprender y desarrollarlas con la práctica.

2. Dependen solo de ti. No necesitas a los demás para ser mejor planificador ni mejor negociador.

Sin embargo, nunca jamás lograrás ser un buen jefe si no logras desarrollar empatía, proximidad, transmitir verdadero y sincero interés por las personas con las que trabajas.

Puede parecernos sorprendente pero ser un buen jefe empieza por ahí y si te saltas esta etapa del aprendizaje nunca lo conseguirás. Podrás lograr promociones y tener reconocimiento empresarial, podrás llegar a altos niveles directivos... pero nunca nadie escribirá sobre ti un mensaje como este para compartirlo abiertamente con la comunidad.

A lo largo de los años he conocido jefes a los que ni se les ocurría pasar por la oficina y saludar a los empleados para desearles un feliz año, y a otros que haciéndolo, se mostraban francamente incómodos y fuera de lugar: con miedo. Les asustaba pasar por esa situación. Y es que entre otras cosas, la confianza hay que ganársela y trabajarla día tras día.

Ahora que lo estoy escribiendo, pienso que el comportamiento de este buen jefe que describe Fco. José Martín Moreno tiene todas las claves del Emotional Management: Centrarse en las personas, dedicarles tiempo y espacios, compartir un propósito, hacerlo divertido, buscar la felicidad ... Y es que lo podemos complicar con muchos modelos y muchas escuelas de negocios pero lo fundamental, la esencia, las claves... estén en centrarse en las personas. 


Comentarios

VICTOR REYES SOLLA ha dicho que…
Palabras sabias... Se aplican menos de lo que sería necesario...

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